La Torre de Babel

De acuerdo con el Génesis, los hombres trataron de construir una torre que alcanzara el cielo, pero Yahveh lo impidió “confundiendo su lenguaje de modo que no se entiendan los unos con los otros“. Varios siglos después, según recoge Los Hechos de los Apóstoles, estaban todos los discípulos de Jesús de Nazaret reunidos cuando “vieron aparecer unas lenguas, como llamaradas, que se dividían, posándose encima de cada uno de ellos. Se llenaron todos de Espíritu Santo y empezaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les concedía manifestarse“.

Aunque parezcan contradictorios, estos dos episodios bíblicos ilustran perfectamente lo importante que es entender y hacerse entender, ya sea para lograr un fin común (construir la Torre de Babel), ya para dar a conocer lo que sentimos, lo que creemos… o lo que vendemos.

Un dato: el alemán es la lengua con más hablantes nativos en la Unión Europea (unos 90.000.000).