Aprender alemán, una apuesta estratégica

Aunque es difícil precisar un porcentaje, una cifra, la demanda para aprender alemán crece en toda España impulsada por titulares como “La industria alemana necesita 800.000 trabajadores” (2010) o “Alemania, a la caza de ingenieros y médicos: necesita cubrir 500.000 puestos” (2011).

Un paro del 6’8% y un salario medio muy superior al español son otros datos que invitan a hacer las maletas, pero quienes consideren esa opción deben tener en cuenta que no es oro todo lo que reluce; sirva como ejemplo la siguiente noticia: “La solución de Alemania para acabar con el paro: salarios de 400 euros“.

Entonces, ¿merece la pena aprender alemán o no? La respuesta es un sí rotundo, aunque no necesariamente para emigrar. Y es que una de las pocas buenas noticias que ha ofrecido la economía española en los últimos meses es el crecimiento del superávit comercial con nuestros socios europeos. Francia y Alemania son los principales destinos de las exportaciones españolas, y Alemania es el mercado más atractivo para nuestros productos a corto y medio plazo…

Así, hablar alemán va a ser clave para encontrar trabajo en los próximos años incluso sin salir de España, y sería deseable que se interesaran por su aprendizaje no solo nuestros ingenieros, sino estudiantes de Secundaria y Bachillerato; es de capital importancia que la próxima generación que acceda al mercado laboral lo haga con un conocimiento de alemán muy superior a las anteriores. Esa puede y debe ser una de las bases para diversificar nuestra economía y evitar en el futuro crisis sistémicas como la que estamos viviendo.